Si hablamos de sectores relacionados con transporte de mercancías propias o de terceros en vehículos ligeros que no pueden acogerse a las bonificaciones fiscales de los carburantes, el coste se sitúa en 506€ mensuales, más de 6.000€ anuales.
El encarecimiento del combustible diésel ha pasado de costar de media por litro 1,038€ en el año 2016, a los 1,267€ que se ha fijado de media en este mes de enero.
Esta subida de precios ha supuesto que los autónomos han pasado de gastar de media 207€ al mes en carburante, a los actuales 252€, casi 46€ más mensualmente, aproximadamente 540€ al año.
Tan solo a lo largo de estos dos últimos años, el coste de llenar un depósito de 50 litros de capacidad en un vehículo de tamaña semiindustrial se ha disparado en 4,30€ de media por deposito, tendiendo en cuenta que la media de consumo se sitúa en 4 depósitos mensuales en los sectores no determinados como de transporte, pasando a 8 depósitos en los sectores relacionados con el mismo.
Los vehículos industriales y los catalogados como semiindustriales son los más utilizados por el colectivo de profesionales autónomos de multitud de sectores, por tanto, no es un problema que afecte únicamente al sector transporte, la realidad es que casi la mitad de los autónomos de nuestro país utilizan un vehículo para desarrollar su actividad económica.
La situación es muy injusta para estos profesionales que, usando un vehículo como principal herramienta de trabajo, han tenido que soportar dicho encarecimiento a costa de sus márgenes de beneficio, ya que no pueden deducirse los gastos de carburante, al interpretar la agencia tributaria que incumplen con los requisitos necesarios para ello.
Desde UPTA hemos reclamado que determinados sectores pudieran acogerse a un modelo similar al que disfrutan aquellos que obtienen una bonificación en los carburantes, más conocido como Gasoil profesional.
Eduardo Abad, presidente de UPTA, «no pueden ser solamente los autónomos quienes sigan sufragando la recaudación de impuestos indirectos, es hora de corregir la brecha que están soportando en el ámbito fiscal en comparación con las grandes empresas. A lo largo de este primer trimestre entregaremos a la administración de hacienda una propuesta que alivie fiscalmente la carga económica que supone el encarecimiento de los carburantes para gran parte de nuestro colectivo».