Según los ultimos datos del Ministerio de Trabajo, en junio de 2019 había un total 2.014.464
trabajadores autonomos personas fisicas, de los cuales, 368.449 figuran como benefeciarios de
la tarifa plana y 327.547 tienen una antigüedad en sus actividades inferior a 11 meses.

El crecimiento neto de los trabajadores autónomos a lo largo de estos 6 primeros meses del año
apenas ha superado los 20.000 activos, lo que pone de manifiesto la escasa efectividad que
tienen las bonificaciones a las cuotas a la Seguridad Social en forma de tarifa plana para el
asentamiento y la consolidación del trabajo autónomo en nuestro país.

Según Eduardo Abad, presidente de UPTA, ”es urgente hacer un replanteamiento de las ayudas
al inicio de la actividad del trabajo autónomo en España, puesto que la ingente inversión
realizada por el Estado a lo largo de estos años en en esta bonificación, apenas favorece la
consolidación de actividades económicas en nuestro colectivo.

Sólo el 15% de los autónomos que utilizan la tarifa plana superan los dos años de vida en activo. La solución tiene que basarse
en una cotización a la Seguridad Social ajustada en función de los ingresos reales, en la que los
emprendedores que inician una actividad tengan una tarificación especial, que se ajustará al
final del primer ejercicio fiscal en función de los ingresos netos que hayan obtenido.

Por ello desde UPTA instamos al gobierno, a los partidos políticos, a los agentes sociales y a las
organizaciones de autónomos a planificar de cara al próximo ejercicio un nuevo modelo de
cotización que sea la antesala de la reforma total del sistema de cotización en funión de ingresos
reales”.